Me gustó la casa en si, el billar y el jacuzzi una pasada, el poder tener el coche tan cerca facilitaba mucho las cosas. El colchón para dormir muy cómodo. La casa se calentaba enseguida y mantenía el calor. Lástima que al ser invierno no pudiéramos disfrutar de las zonas exteriores. El hórreo una pasada también.
La contrapartida de ser una zona tan tranquila es que no había cerca tiendas de alimentación. Había un restaurante pero no estaba cerca y por la mañana abría a las 11. Para otra vez ya sabemos que debemos llevar cosas para el desayuno.